FUNDAMENTOS


8/4/15

8/4 D. JOSÉ GÁMEZ MARTÍN



Esta tarde en el Excmo. Ateneo hemos celebrado un nuevo acto, si hasta hace pocos días los celebrábamos haciendo referencia a nuestra Semana Santa, una vez terminada ésta lo hacemos sobre la Feria de Abril. Para hablarnos sobre el Origen y Esplendor de esta fiesta, hemos contado con la inestimable presencia de don José Gámez Martín, un extraordinario conferenciante, cuyo dinamismo y frescura al disertar gusta a todos los que tenemos la oportunidad de asistir, cómo hoy ha sucedido nuevamente. Su ponencia comienza sincerándose con el auditorio al decirnos que nos hablará sobre la Feria sin ser una fiesta que le guste, aunque la vive y la disfruta, cómo solemos hacerlo un buen número de sevillanos por distintos motivos, una fiesta que convive con el injusto epíteto de elitista, pero está claro que la realidad es la que es y cada cual es libre de tener su propia opinión. Cuando surge la idea de la celebración de una muestra de ganado, Sevilla estaba inmersa en una larga y profunda crisis de identidad, pasamos del auge social y económico promovido por el tráfico marítimo y comercial con las tierras de ultramar, al total ostracismo al que nos sometieron las autoridades estatales una vez finalizado el papel protagonista con América. Con la llegada de los Duques de Montpensier en el siglo XIX se revitaliza la vida social de la ciudad y por ende se aclara el horizonte de futuro y surgen nuevas oportunidades para la economía, es el momento en que dos concejales de nuestro Ayuntamiento, José María de Ybarra y Narciso Bonaplata, dos sevillanos originarios de Vascongadas y Cataluña, los que tienen la feliz idea de celebrar esa Feria de ganado, siguiendo los postulados que en el siglo XIII promulgó Alfonso X el Sabio, quién siendo Rey concedió la celebración de dos ferias, una en primavera y otra en otoño, para asueto de sus súbditos, pero la puesta en marcha de este nuevo proyecto necesitó para su legalidad la aprobación otorgada de la Reina Isabel II, mediante la cual la primera Feria se celebraría en 1847 dotándola de tres días, del 18 al 20 de abril. Es curioso, como nos ha contado el señor Gámez, que el Prado de San Sebastián fuera el espacio elegido para acoger la celebración de la Feria, ese era el lugar utilizado por la Inquisición para llevar a cabo sus siniestras condenas, era el quemadero de nuestra ciudad, por ello la decisión del Ayuntamiento pretendía hacer olvidar la aprensión de los sevillanos hacia esos terrenos. En 1853 se aumentó en un día mas y sería cuando realmente se convirtió en una Feria para la diversión, sería el momento en el que se empezaban a montar casetas, tenderetes y atracciones. A principios del siglo XX serían las Instituciones civiles y militares los que se adherían a la fiesta montando sus propias casetas, como es el caso del Círculo Mercantil e Industrial o el Real Círculo de Labradores y Propietarios. Pero no todo iba a ser conocer la historia oficial de nuestra Feria de Abril, también tuvieron sus anécdotas, cómo la escenificación de la hipocresía humana y del cinismo, en 1877, encontrándose en el destierro la Reina Isabel II, nos visitó para vivir la Feria de la mano de los Duques de Montpensier, ejerciendo éstos de anfitriones de quien unos años antes quisieron usurparle el Trono. En este momento nuestro ponente hace referencia a lo desagradecida que es nuestra ciudad con las personas que en su momento mas aportaron, como con el Rey Alfonso XIII, cuya tenacidad con Sevilla la llevó a la modernidad, además de las muchas otras visitas que nos realizó proporcionando un beneficio y sin embargo, la ciudad no le ha dedicado ningún reconocimiento por medio de algún monumento que le represente. La claridad expositiva, el desenfado y el dominio dialéctico del señor Gámez, han conseguido el disfrute de un salón totalmente abarrotado. Enhorabuena nuevamente.