FUNDAMENTOS


12/6/14

12/6 D. PEDRO DOMINGUEZ FERNÁNDEZ



 
Esta calurosa tarde, en el salón del Real Círculo de Labradores hemos celebrado un nuevo acto muy acorde con el momento litúrgico que vamos a vivir en breve, “Los Seises y el Corpus” una tradición que afortunadamente se mantiene en nuestra ciudad y cada vez más celebrada por todos, para ello hemos contado con la presencia de un joven periodista pero ya todo un veterano en nuestro Curso, Don Pedro Domínguez Fernández, muy comprometido con nuestra historia y tradiciones y con el mundo cofrade. Hoy el oportuno tema tratado significa el respaldo de nuestra Institución, a la Comisión pro Monumento al Seise, un empeño debido al tesón mostrado por nuestra compañera Ana Robles y en la que nuestro ponente también participa, es bueno que jóvenes profesionales se vinculen con movimientos que se preocupen por nuestro pasado histórico. El origen de este grupo de niños cantores es un tanto incierto, se tiene constancia que ya en el siglo IV existían niños que cantaban en las celebraciones litúrgicas, aunque no sería hasta la Toma de la ciudad por el Rey Santo cuando se contempla el cante y el baile ante el Santísimo Sacramento, siendo ya en 1493 cuando el Papa Alejandro VI promulga la bula por la cual autoriza la actuación de estos niños en la liturgia, y ya en 1508 sería cuando aparecen las Reglas que los regulan. La referencia al Seise aparece en 1613 con el Maestro de Capilla de la Catedral encargándose de darles la formación y la manutención necesaria a estos niños. Mateo Vázquez de Leca, canónigo y arcediano de Carmona, fue el promotor de atraer a los fieles a la Octava del Corpus a través del baile de estos niños. En Sevilla se consolidan por su participación en la solemnidad del Corpus Christi, hoy celebran con su presencia además del Corpus, la Octava de la Inmaculada y el Triduo del Carnaval, tres días antes del miércoles de ceniza. El traje, motivo de leyendas por el que se debe la existencia de los niños cantores, data de la segunda mitad del XVII, siendo el rojo el color eucarístico tradicional y el azul para el culto a la Inmaculada, este último es una prebenda que el Papa le concede a nuestra ciudad por su defensa del Dogma Inmaculista. A lo largo de los tiempos han vivido días felices pero sería en 1979 cuando el sacerdote Ángel de Urcelay Ardalar se jubila, momento en el que viven momentos críticos hasta que el marido de la querida Ana Robles, Miguel Vázquez Garfia muy valorado como organista seglar, aparece haciéndose cargo de la Escolanía Virgen de los Reyes dándoles el impulso y formación necesarios para que muestren la perfección y solemnidad que hoy podemos ver. Gracias a estas dos últimas personas esta tradición se mantiene viva en Sevilla y con su salud recuperada. Todo ello nos lo ha expuesto Pedro Domínguez con la fluidez dialéctica que le caracteriza y la pormenorizada historia que nos ha expuesto, vemos que el empeño de Ana Robles tiene su razón de ser, el reconocimiento de Sevilla a la figura del Seise a través del pretendido monumento, para que tenga constancia de la belleza de esta maravillosa y exclusiva tradición sevillana. Enhorabuena a Pedro Domínguez por su extraordinaria conferencia, que como en anteriores ocasiones, el entusiasmo y claridad en su exposición tanto gusta en este Curso.